CIRUGÍA LÁSER DE PRÓSTATA: TRATAMIENTO POCO INVASIVO DE LA HIPERPLASIA BENIGNA

INTRODUCCIÓN
La hiperplasia benigna prostática (HBP) es el crecimiento benigno, no canceroso, de la próstata que en muchos casos da lugar a sintomatología. Estos síntomas son consecuencia de la obstrucción al flujo de salida de la orina en su paso desde la vejiga al exterior. La HBP o adenoma prostático es el tumor benigno más frecuente del varón de más de 50 años y la causa más frecuente de consulta al urólogo. Su tratamiento comienza con medicamentos pero en un gran número de ocasiones éstos son insuficientes y hay que recurrir a cirugía. Entre las cirugías posibles la cirugía láser prostática constituye una cirugía poco invasiva de uso cada vez más extendido por su eficacia y baja tasa de complicaciones.

¿CUÁNDO ME DEBO PREGUNTAR SI NECESITO SER INTERVENIDO DE HIPERPLASIA PROSTÁTICA BENIGNA?
Con el paso de los años la incidencia de la HBP aumenta comenzando la aparición de síntomas y alcanzando al 80 % de los varones de más de 80 años. Los síntomas más frecuentes son derivados de tener una próstata agrandada provocando el aumento de la frecuencia miccional, la urgencia-incontinencia urinaria, el chorro débil e incluso entrecortado, la dificultad para comenzar la micción cuando tenemos la vejiga llena, el levantarnos por la noche con frecuencia para orinar, el goteo al acabar de orinar, etc.

¿QUÉ TRATAMIENTOS QUIRÚRGICOS EXISTEN PARA LA HBP?
Existen tratamientos mediante cirugía abierta (cuando el tamaño de la próstata es excesivamente grande) y la menos invasiva cirugía endoscópica. Dentro de la cirugía endoscópica hay distintos métodos como la clásica resección transuretral, la enucleación del adenoma con láser de Holmium y la moderna vaporización prostática con láser.

¿QUÉ ES LA CIRUGÍA LÁSER DE PRÓSTATA?
Es una cirugía que puede ser realizada endoscópicamente (sin heridas exteriores) aplicando fuentes de alta energía (láser en este caso) mediante las cuales se vaporiza (convertir el tejido prostático sólido en vapor de agua), coagula, reseca (eliminar tejido mediante su sección) o enuclea (separar el tejido prostático excedente mediante una sección del resto de la próstata).

¿EXISTEN DISTINTOS TIPOS DE LÁSERES PARA LA CIRUGÍA PROSTÁTICA?
Sí, así es. Láser significa “amplificación de luz por emisión estimulada de radiación” y se trata de luz de un estrecho ancho de banda con un solo color. Los más comunes, entre otros, son el KTP (láser verde), de diodo, Holmio y Tulio.

¿EN QUÉ CONSISTE LA VAPORIZACIÓN PROSTÁTICA CON LÁSER VERDE?
El láser verde es un tipo de láser verde de alta energía y precisión con un color verde característico debido a su longitud de onda. Su ventaja radica en la gran afinidad que tiene por la hemoglobina (el pigmento que transportan los glóbulos rojos) y por tanto por los vasos sanguíneos del interior de la próstata a los que coagula minimizando el sangrado. La potencia de este tipo de láser ha ido subiendo con el desarrollo de la tecnología. Ahora disponemos de modelos más potentes (180 vatios) que acortan los tiempos quirúrgicos, posibilitan el tratar próstatas cada vez mayores y minimizan los riesgos y síntomas postoperatorios.

¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE UTILIZAR EL LÁSER VERDE PARA LA PRÓSTATA?
Se utiliza a través de la uretra sin necesidad de incisiones, se puede realizar con anestesia epidural, reduce las posibilidades de sangrado, incontinencia y problemas de erección, acorta los tiempos de ingreso hospitalario, sondaje y tiempo de incorporación a las actividades habituales del paciente.
Lo habitual es que en un tiempo de 24 horas el paciente esté intervenido y sin sonda en su domicilio.

¿A QUÉ PACIENTES VA DIRIGIDA?
A pacientes con síntomas severos que no responden al tratamiento con medicamentos, pacientes con infección urinaria frecuente, cálculos en la vejiga, insuficiencia renal por obstrucción secundaria a la HBP, retención urinaria (imposibilidad para orinar que precisa el sondaje vesical) o con hematuria (sangre en la orina) recurrente.
Deben ser excluidos de este tratamiento los pacientes con cáncer de próstata o infección urinaria activa.
Está especialmente indicado en pacientes que deben utilizar tratamiento anticoagulante por patología cardiaca o vascular al conseguir una coagulación muy eficaz.

CONCLUSIÓN
Si bien son muchas las alternativas a los problemas urinarios causados por el crecimiento prostático benigno (HBP), cuando el tratamiento con medicamentos no es eficaz existen técnicas quirúrgicas muy eficaces y de baja agresividad entre las que destaca la utilización del láser. Entre los distintos tipos de láser es el láser verde de 180 vatios un láser de eficacia contrastada y baja tasa de complicaciones, convirtiéndose en una técnica ideal para tratar a la mayoría de los pacientes con problemas derivados de su crecimiento prostático.

Dr. Eduardo Martín Osés

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies